4 de febrero de 2026

Marixa Balli cruzó a Caputo por sus dichos sobre la ropa argentina: “Es ofensivo”

La crisis del sector textil volvió a quedar en el centro del debate tras las declaraciones de Luis Caputo, quien aseguró que nunca compró ropa en la Argentina porque “era un robo”. A esas palabras reaccionó con dureza Marixa Balli, bailarina y empresaria, que recientemente cerró su local del barrio porteño de Flores por la caída de las ventas.

En diálogo con Radio Mitre, el ministro de Economía había dicho: “Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo. Entonces, los que teníamos posibilidad de viajar comprábamos afuera”.

Balli no tardó en responderle públicamente y calificó los dichos como inapropiados, teniendo en cuenta el rol que ocupa el funcionario. “Sos ministro y trabajás en la política argentina, no podés decir que nunca compraste ropa en Argentina, porque aparte tenés la posibilidad de viajar. La gente que vive en Argentina y que no puede viajar y apenas puede pagar el boleto de colectivo… es ofensivo esto”, expresó.

La bailarina, que durante años sostuvo un comercio textil en una de las zonas más tradicionales del rubro, aprovechó para visibilizar la delicada situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas.

En A la Barbarossa, pidió de manera explícita una reducción de la carga impositiva para el sector.

“Tenés que pagar cargas sociales, 35% de ganancias, ARBA y todo lo que hay que pagar. Los impuestos son muy caros. Bajen los impuestos y todo va a ser mucho más normal. Colaboren no solo con las grandes empresas que son millonarias, sino con las pymes. Este país se sostiene con los trabajadores”, remarcó Balli.

La empresaria explicó que la falta de consumo y el cambio de ánimo del público terminaron por hacer inviable la continuidad del negocio en su formato original.

“El 2025 fue el peor año. Cerré el local de la calle Bogotá porque no va nadie. No camina gente, no te compran; el público está de muy mal humor y llega un momento que te agota”, relató Marixa.

En ese sentido, detalló que se vio obligada a reducir drásticamente su estructura para poder sostenerse. “Tuve que rescindir todos los contratos. Mantengo empleados, pero desde 2005 hasta ahora no me había pasado algo así”, explicó.

Incluso, la bailarina adelantó que evalúa un cambio de rumbo laboral ante la falta de previsibilidad del sector.

​La crisis del sector textil volvió a quedar en el centro del debate tras las declaraciones de Luis Caputo, quien aseguró que nunca compró ropa en la Argentina porque “era un robo”. A esas palabras reaccionó con dureza Marixa Balli, bailarina y empresaria, que recientemente cerró su local del barrio porteño de Flores por la caída de las ventas.En diálogo con Radio Mitre, el ministro de Economía había dicho: “Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo. Entonces, los que teníamos posibilidad de viajar comprábamos afuera”.Balli no tardó en responderle públicamente y calificó los dichos como inapropiados, teniendo en cuenta el rol que ocupa el funcionario. “Sos ministro y trabajás en la política argentina, no podés decir que nunca compraste ropa en Argentina, porque aparte tenés la posibilidad de viajar. La gente que vive en Argentina y que no puede viajar y apenas puede pagar el boleto de colectivo… es ofensivo esto”, expresó.La bailarina, que durante años sostuvo un comercio textil en una de las zonas más tradicionales del rubro, aprovechó para visibilizar la delicada situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas. En A la Barbarossa, pidió de manera explícita una reducción de la carga impositiva para el sector.“Tenés que pagar cargas sociales, 35% de ganancias, ARBA y todo lo que hay que pagar. Los impuestos son muy caros. Bajen los impuestos y todo va a ser mucho más normal. Colaboren no solo con las grandes empresas que son millonarias, sino con las pymes. Este país se sostiene con los trabajadores”, remarcó Balli.La empresaria explicó que la falta de consumo y el cambio de ánimo del público terminaron por hacer inviable la continuidad del negocio en su formato original.“El 2025 fue el peor año. Cerré el local de la calle Bogotá porque no va nadie. No camina gente, no te compran; el público está de muy mal humor y llega un momento que te agota”, relató Marixa.En ese sentido, detalló que se vio obligada a reducir drásticamente su estructura para poder sostenerse. “Tuve que rescindir todos los contratos. Mantengo empleados, pero desde 2005 hasta ahora no me había pasado algo así”, explicó.Incluso, la bailarina adelantó que evalúa un cambio de rumbo laboral ante la falta de previsibilidad del sector.  La Voz