7 de febrero de 2026

Sabrina Rojas, sobre la infidelidad de Luciano Castro: “No te podés equivocar tantas veces”

Sabrina Rojas decidió hablar. En medio del escándalo por infidelidad que sacude a Luciano Castro, la conductora temporal de Sálvese quién pueda puso en palabras una mezcla de enojo y cansancio que fue mucho más allá del chisme.

Rojas no habló solo como observadora del presente, sino como alguien que atravesó durante años una historia similar. “Uno se pone del lado del que se manda cagadas una, dos, tres, cuatro, cinco veces y después llora”, lanzó, sin vueltas.

A partir de ahí, Sabrina abrió una reflexión más profunda sobre las dinámicas que se repiten.

“Cuando vos no cuidás al gran amor de tu vida, y no lo hiciste ni antes, ni lo hacés ahora, y encima ahora esta posibilidad de reencontrarte con el gran amor de tu vida, hay una cosa que decís, o necesitás a alguien que te ayude, o sos mala persona”, disparó, con dureza.

“Porque no te podés equivocar tantas veces”, remarcó, marcando un límite claro entre el error y la reiteración de conductas que lastiman a otros.

En ese contexto, Rojas también habló de lo que espera de Luciano hacia adelante. “Yo lo dije mil veces, él va a buscar la manera en que nosotros lo querramos abrazar”, aseguró.

“Y a mí me sucede a veces que me dan ganas de decirle, ‘ay gordo, quedate quieto’, ¿viste?”, confesó, dejando entrever el desgaste.

Uno de los momentos más comentados llegó cuando Sabrina se refirió a Griselda. Lejos de la competencia o el juicio, Rojas fue empática.

“Yo creo que esto no le repercutió porque tengo entendido que es una mujer muy independiente, que labura mucho, pero no le debe haber causado gracia”, expresó.

“Y Griselda no se muestra rota, y no sabemos si ella estuvo rota. Nosotras no hacemos como Luciano, no nos mostramos rotos”, reflexionó.

“Entonces te da pena el que está roto. Y vos decís, no, él nos rompió a nosotros”, sentenció.

​Sabrina Rojas decidió hablar. En medio del escándalo por infidelidad que sacude a Luciano Castro, la conductora temporal de Sálvese quién pueda puso en palabras una mezcla de enojo y cansancio que fue mucho más allá del chisme.Rojas no habló solo como observadora del presente, sino como alguien que atravesó durante años una historia similar. “Uno se pone del lado del que se manda cagadas una, dos, tres, cuatro, cinco veces y después llora”, lanzó, sin vueltas.A partir de ahí, Sabrina abrió una reflexión más profunda sobre las dinámicas que se repiten.“Cuando vos no cuidás al gran amor de tu vida, y no lo hiciste ni antes, ni lo hacés ahora, y encima ahora esta posibilidad de reencontrarte con el gran amor de tu vida, hay una cosa que decís, o necesitás a alguien que te ayude, o sos mala persona”, disparó, con dureza.“Porque no te podés equivocar tantas veces”, remarcó, marcando un límite claro entre el error y la reiteración de conductas que lastiman a otros.En ese contexto, Rojas también habló de lo que espera de Luciano hacia adelante. “Yo lo dije mil veces, él va a buscar la manera en que nosotros lo querramos abrazar”, aseguró.“Y a mí me sucede a veces que me dan ganas de decirle, ‘ay gordo, quedate quieto’, ¿viste?”, confesó, dejando entrever el desgaste.Uno de los momentos más comentados llegó cuando Sabrina se refirió a Griselda. Lejos de la competencia o el juicio, Rojas fue empática.“Yo creo que esto no le repercutió porque tengo entendido que es una mujer muy independiente, que labura mucho, pero no le debe haber causado gracia”, expresó.“Y Griselda no se muestra rota, y no sabemos si ella estuvo rota. Nosotras no hacemos como Luciano, no nos mostramos rotos”, reflexionó.“Entonces te da pena el que está roto. Y vos decís, no, él nos rompió a nosotros”, sentenció.  La Voz