4 de febrero de 2026

El increíble cambio físico de Zion Williamson: de uno de los más pesados de la NBA a un nuevo comienzo

Zion Williamson siempre prometió ser una superestrella de la NBA, pero las lesiones y los problemas físicos frenaron su camino. Hoy, a los 25 años, inicia su séptima temporada con un cuerpo transformado y nuevas sensaciones.

Entre sesiones de boxeo, ejercicios inspirados en el fútbol americano y entrenamientos de fuerza, Zion redujo su peso de 129 a entre 118 y 120 kilos, ganó agilidad y reforzó su resistencia.

La temporada pasada ya dejó su huella: promedió 22,7 puntos y 5,6 rebotes por partido, con un 57 % de efectividad en tiros de campo. Ahora, con un físico renovado y libre de dudas, el ala-pívot de los Pelicans apunta a convertirse en el jugador dominante que todos esperaban desde su llegada a la NBA.

Su transformación no solo es física, sino también mental. En entrevistas recientes, Zion reconoció que debió aprender a cuidar su cuerpo y a entender que el talento por sí solo no alcanza en una liga tan exigente como la NBA. “Tuve que madurar, entender que el trabajo fuera de la cancha es tan importante como lo que hago dentro de ella”, declaró.

Los Pelicans, que no logran consolidarse como contendientes en el Oeste, ven en Zion la pieza clave para dar el salto definitivo. La expectativa es alta, pero también lo es la presión. Zion sabe que esta temporada puede marcar un antes y un después en su carrera.

Zion Williamson siempre prometió ser una superestrella de la NBA, pero las lesiones y los problemas físicos frenaron su camino. Hoy, a los 25 años, inicia su séptima temporada con un cuerpo transformado y nuevas sensaciones. Entre sesiones de boxeo, ejercicios inspirados en el fútbol americano y entrenamientos de fuerza, Zion redujo su peso de 129 a entre 118 y 120 kilos, ganó agilidad y reforzó su resistencia.La temporada pasada ya dejó su huella: promedió 22,7 puntos y 5,6 rebotes por partido, con un 57 % de efectividad en tiros de campo. Ahora, con un físico renovado y libre de dudas, el ala-pívot de los Pelicans apunta a convertirse en el jugador dominante que todos esperaban desde su llegada a la NBA.Su transformación no solo es física, sino también mental. En entrevistas recientes, Zion reconoció que debió aprender a cuidar su cuerpo y a entender que el talento por sí solo no alcanza en una liga tan exigente como la NBA. “Tuve que madurar, entender que el trabajo fuera de la cancha es tan importante como lo que hago dentro de ella”, declaró.Los Pelicans, que no logran consolidarse como contendientes en el Oeste, ven en Zion la pieza clave para dar el salto definitivo. La expectativa es alta, pero también lo es la presión. Zion sabe que esta temporada puede marcar un antes y un después en su carrera.  La Voz